Under the Sinister Basement: ¿Qué es el grunge?

El grunge no es un género estático. Desde sus inicios a mediados de los 80 hasta su consolidación en los 90, pudimos apreciar que existen muchas maneras de interpretarlo. No es lo mismo Mother Love Bone que Pearl Jam y ni hablar de las diferencias entre las Babes y L7. En un mismo estilo pueden encontrarse distintas miradas y la Siniestra Undergrounge nos sirve para probarlo.

La velada corrió a cargo de Enferma, Jhon Mutante, 21 Gramos y quienes abrieron la noche: 17 Cocodrilos. La banda compuesta por Hernán Ferrey en guitarra y voz, Gabriel David en la batería y Mariano Bonadio en el bajo, arrancó haciendo pelota el sótano. ¿Qué es lo que hace tan interesante al trío?


Todo aquello que escuchas grabado en estudio, va 10 veces más potente en vivo. Control tiene ese estribillo que revienta cada lugar donde suena. Incluso también apreciamos otra característica de los reptiles: sus letras sujetas a libre interpretación, con un millón de significados posibles. Veamos algún ejemplo que haya sonado…

Lilith, para la que fue invocado Lucas Argen del universo Mutante, tiene una mística particular en toda su composición. Aquellas guitarras ascendentes y la inspiración que genera la letra, se chocan en una melodía divina va desde el subsuelo, directo a abrir los cielos en la parte de “Y vos uniste todo lo que soy…”

También podemos encontrar una crítica al rol de la religión que viene desde Sin Razón, “De rodillas ante un mundo tan indiferente, no se aceptan las montañas que riegan tu mente, y a través de lo que soy, fuego, cuerpo y alma, no necesitamos la razón”. En tiempos donde la razón es un abismo eterno, la intuición es la ventana al mundo. Es poético. Te vuela la cabeza.

Hubo otro momento épico cuando subió Nehuen Tronconi de 21 Gramos al escenario. Hubo tremenda interpretación de Frances Farmer Will Have Her Revenge on Seattle de Nirvana, en la que el vocalista demostró porqué es el indicado para cantar este himno. Con carismático estilo pudo emular la voz de Cobain mientras tiraba sus propios pasos. Habrá más de él.

Pruebas va por el lado de serle fiel a aquello por lo que sentimos pasión, a la constante búsqueda de identidad, a las consecuencias que conlleva alejarse de ello y a la realización de uno mismo. “Dicen que aquel que quiera cambiar, debe romper un mundo al estallar”. Fue la canción con la que cerraron, dejando un gran mensaje al público. También hubo tremendo cover de Primavera 0 de Soda.}

Seamos sinceros, la cúspide de la interpretación conceptual se alcanza a base de esfuerzo constante, practica y experiencia. Consideramos que 17 Cocodrilos conforma aquellas bandas cuyo fuerte es la transmisión de conceptos y la ambientación sonora de los mismos, de una manera mística, invocando manifestaciones cósmicas y rompiendo con ellas al mismo tiempo. El espíritu del grunge está acá.

Enferma también estuvo presente en la noche. Juan Ignacio en la voz y batería, Ariel Antonucci en el bajo, Hernán Sisto en las seis cuerdas. ¿Qué tuvieron para decir al respecto?


4 Walls fue con lo que arrancaron, directo a los medios de comunicación y a cómo te implantan las ideas en el subconsciente. They diagnosed a false disease, They washed their minds to sell them the pill, Geniuses of radio and TV, all complices of a devastating shit”. El grunge como forma de plantarse ante los discursos de odio. “Hombres pobres no deberían pensar como ricos”.

El sentimiento que une a la gran camada de Enferma que siempre está presente agitando la bandera, se puede resumir en No Laughter, donde ves a todas las remeras negras y camisas de lana haciéndote saber que sin amigos, no existe la risa. La buena onda que transmite Antonucci en el escenario con sus expresiones, eleva el significado del tema.

También estuvo sonando C.U.N.T (See you next Tuesday) antes de traer Spring directo desde Refurbished. Hablamos de una canción de la primera etapa de la banda, hace casi 25 años que esperemos que se festejen. Los choques de instrumentos de Ariel y Hernán mientras la riffean al ritmo de Juani contribuyen a detonar Colombo.

El trío de Valentín Alsina va fuerte todo el tiempo, pero al momento de Long Time explota, el espíritu de voluntad de Immunis se manifiesta en esta canción. Siguieron con Sick Punk, donde vimos a Juan Ignacio reventar la bata mientras Antonucci se encontraba bailando y agitando al frente del escenario.

I'm a dog in chains, ready to bite the person, person who crosses my path. I'm waiting for the day, waiting for the eclipse that aligns our fate again”. Ese es el inicio de Mammals, el momento más grosso de cada recital de Enferma. Ellos le dedicaron el tema a la página, sabiendo lo que significa luchar por una realidad en la que los emergentes suenen más fuerte.

“I feel this as an addiction, music is my drag
My mind seemed to be in prison, now I want to be free
I´ve been under the water, now I want to breath deep.”

El cierre vino con un cover: You Oughta Know de Alanis Morrisette, haciendo saltar a toda la Siniestra. Tendemos a creer que el aporte de este trio al grunge, se encuentra en reforzar el sentimiento de unión, comunidad y superación con cada una de sus canciones, al igual que en la realización de sus videoclips y ni hablar de los encuentros en vivo. Unen fronteras donde sea.

Un portal se abre de repente y otro universo choca con nuestra realidad. Jhon Mutante nos dio un concierto distinto al resto. Pol Cortés en el bajo y la voz, Lucas Argen en la guitarra principal, Lucas Capdevila en la batería y hubo dos invitados: Alan Brotzmann en el teclado y Demian Sanputta en la guitarra rítmica. Le deseamos a Zunino unas lindas vacaciones.


Arrancamos con el verdadero clásico: Alquitrán. Las líneas de graves inician la fusión de mundos, mientras Argen eleva su guitarra impulsado por las melodías que crea. El toque de Brotzmann le da un aire distinto al tema, mientras somos testigos de que Capdevila aumenta su juego cada vez más.

Cortés pareció desatarse al momento de cantar Abismo, donde presenciamos una versión más fuerte de lo que venimos escuchando. “Perdiéndome, vuelvo a caer” en el sonido Mutante, caracterizado por lograr una fuerte interpretación de los sentimientos de la comunidad alternativa.

Entramos en el momento donde el fin de la vida y la trascendencia del alma se encuentran. Ocaso tuvo al Lucas de las seis cuerdas, añadiéndole varios toques extra que potenciaron el viaje hacia la muerte. La batería marca el paso al más allá cuando viene el Solsticio, antes de que se haga presente en Colombo. Esa atmosfera hermosa de la canción fue interpretada de manera interesante por Alan.

Luego de No Hay, que forma parte de “Mutantes en Cuarentena”, tuvimos el honor de ver no a uno, si no a dos Pablo Cortés cantando en el escenario. El vocalista de DIK, de mismo nombre que el de Jhon, se subió a cantar una de las letras más interpelantes de la banda: Vaivén, poniendo sus tonos en el cielo, haciéndote sentir la pasión de sacar el dolor de adentro.

Voces de lo Incierto sirvió para adelantar “Baile de Desechos”, el nuevo laburo, del que también estarían formando parte canciones como Insectos, Machito y la que le da el nombre al disco. No creo que pueda existir concierto Mutante sin ¿Qué pensás?, donde se deja en claro que una de las características del grunge, es resistir las adversidades. “¿Cuántas veces viví?, ¿Cuántas veces morí?, ¿Y vos?

Es un hecho que cada vez van “pisando más fuerte” en la escena, como dice Cerca del Mal, donde se grafica la desesperación en un frenesí instrumental que desata a todo aquel quien lo escuche. El cierre fue con una tremenda interpretación de Diablero, donde Brotzmann sumergió a la banda en un aura inquietante desde el teclado.

La fortaleza de este grupo se encuentra en la conexión con el interior de la mente humana y los sentimientos del individuo frente al extraño mundo que lo rodea, el cual a su vez, percibe de manera rara a quien se identifica con la cultura alternativa. ¿Cómo nos enfrentamos a la sociedad?, es una pregunta que se plantea en sus canciones.

El gran final de la Siniestra Undergrounge fue la previa de la fecha más importante de la próxima formación. Si hay una banda clave en la escena alternativa, esta es 21 Gramos. Gabriel Zapata a cargo de la guitarra, mientras se divide los coros con Luca Landaburu, el bajista. Miguel Cuccurullo demuele la batería y en la voz tenemos la presencia de Nehuén Tronconi.

Las puertas del setlist se abrieron con Jano y la llave es el cuerpo de los integrantes, quienes ya dejan en claro que conectan la expresión física con la instrumental de manera magistral. Incluso son diestros en el uso de recursos, cómo las vocalizaciones a través del megáfono.

La progresividad también es una característica de los 21, como se muestra en Escamas, donde Cucurullo arranca tranqui y a medida que Zapata va en ascenso, se prepara para darle fuerte. La oscuridad de la canción se potencia, a medida que Tronconi pronuncia cada críptico verso. Entrando en el terreno de Varieté, el próximo estreno, aquellos dobles coros del estribillo de Simple, se aprecian 10 veces más en vivo. El riff difícilmente se te vaya de la cabeza y ni hablar del slap de Landaburu.

Se goza viendo a los miembros lograr una coreografía salida del alma, al momento que suena uno de los temas favoritos. El espíritu del Chacal consumió a Nehuen y demostró porqué es considerado uno de los mejores performers de la escena. Aquel baile desatado contagió a sus compañeros y al público. Había que mantener el hype.

Una de las influencias de la banda se encuentra en Stone Temple Pilots, motivo por el cual se le rindió homenaje con Dead and Bloated, mas vale que con el megáfono porque a Scotty le gustaba así. Luego explotaron todo con Supernova, donde fuimos testigos de la enorme velocidad con la que los cuatro coordinan un tema lleno de rupturas y cambios.

Es tan interesante aquel doble sentido que plantean letras como Galera, mezclando las metáforas y oraciones, logrando una composición intrigante y seductora, potenciada por las líneas instrumentales y la interpretación vocal grave, dándole un aire pícaro. Desde que arrancan con “Voy siguiendo mi instinto, como un perro sin ver atrás…” y Nehuen gira su cabeza sobre el micrófono, te atrapan.

El final nos dejó mucho hype no sólo de Varieté, de donde también salió Rompecorazones, sino que también de la cita del sábado en el Teatro Flores, donde 21 Gramos no te va a romper el corazón, pero si las reglas, acompañando a Against y a varias bandas más. Pudimos ser testigos de otro baile más de Tronconi antes de que esta Undergrounge concluyera, lo que nos dejó aún más manija.

¿Cuál es el fuerte de los Gramos?, claramente, la expresión artística de la libertad, en todo sentido. Se entregan en cuerpo y alma a sus instrumentos y no solo se liberan a ellos mismos al pisar el escenario, sino que al público también. Rompieron con las ataduras de varios géneros y los tradujeron en su propio idioma, generando algo enorme.


¿Qué aprendimos hoy entonces?, el grunge es una combinación de canalización y transmisión de sentimientos a través de un sonido que no conoce de ataduras. También es el sentimiento de comunidad que se genera en cada pogo o banderazo, a la hora de hacerle frente a una sociedad que nos rechaza por vestir, pensar o escuchar distinto. Es la aceptación de tus rincones más oscuros, para cantarlos y hacerle saber al que te mira desde las gradas que no está sólo. Es una de las expresiones más grandes de la fidelidad a uno mismo.

Sumate. Quizás te encuentres.

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