El Burzacazo, pt.3: "Un estilo Camionero"

30 de septiembre, Burzaco

Vino por Av. Espora, dobló en Colón y estacionó en Carlos Pellegrini al 788. Camionero llegó al Amparo y justo a tiempo para cerrar esta triple noche alternativa, compartida con Foolanas y Jhon Mutante. El dúo de rock and roll pesado está conformado por Joan Manuel Pardo tanto en voz como en guitarra y Santiago Luis en batería y coros.

La banda originaria de Beccar se hace notar por su interesante propuesta, ligada al contexto urbano de Buenos Aires en sus letras. Encontramos retazos de lo mejor de la época blusera y riffera de la historia cultural argentina, combinados con el frenesí de la música contemporánea. No se puede entrar en comparaciones debido a la autenticidad de lo que analizaré a continuación.

Arrancaron el viaje con Un poco más de consideración, que fue transmitida en vivo por el Instagram de Underdogs, pueden apreciar ustedes mismxs como el Camión se abre paso a través de la humareda sureña, con esa impronta blusera traída a los tiempos modernos. El video está acá abajo:


La potencia arrasadora del batero se hace presente cuando suena Piedra Blanca sobre Piedra Negra. Mientras complementa con sus coros, va preparando el camino para romper todos los bombos cuando arranca ese estribillo, hielo en el mar… Y Luis sale a matar con su remolino de arena. Es destacable el manejo de climas que tiene esta canción por parte de ambos músicos.

Pardo despliega un riff lleno de estilo en la viola, antes de pronunciar: “Ey galán, tanto Ray-ban, te esconde el lagrimal”. Nos metemos de lleno en Club Camionero cuando suena Cuero Negro, del laburo más reciente de la banda. Entre miradas cómplices entre ambos, muestran que no es necesario un bajo en este caso, para crear estructuras instrumentales de todo tipo.

Siguiendo con el recorrido por el álbum de 2021, las maniobras que emplean para tocar Influjo son admirables. Saben distribuir sus sonidos de una manera excepcional, logrando que esta sea una de las canciones más bonitas de la banda. Bailable, con esa letra sugestiva, atrapante, mostrando el carisma del dúo y su habilidad para hacer poesía fuera de lo convencional…

La explosión que representó El Español se tradujo a la fiesta que generaron todxs lxs presentes en El Amparo Bar esa noche. Saltos y agite hubo, mientras Joan se impregnaba de su piel de rock and roll, tomando lo que es puro de sus punteos. Santiago montaba su destino mientras le daba a la bata como un viejo Rolling Stone. Camionero sabe como transmitir la energía musical.

El estilo clásico marcado del Camión se pone de manifiesto a la hora de analizar los próximos temas provenientes del primer EP de la banda. En 999 Calorías, por ejemplo, apreciamos que sus raíces se fundamentan en los clásicos sonidos de la escena de Memphis y el Missisipi, desembocando en un sostenido coro doble. Latas Vacías es un poema rockero hacia la resaca de un amor perdido, conceptualizada en un despliegue instrumental impresionante, digno del headbanging, ni hablar del momento en el que Pardo se desata en las seis cuerdas.

Y por supuesto que no podía faltar la presencia del Genio del Abasto en Burzaco, anunciada por ese riff canchero que hace bailar a todo el que lo escuche. Se sentía el “voces del…Abasto porteño” desde la audiencia acompañando al vocalista. La premisa de Camionero se puede resumir en el estribillo: “Amigo, ¿Dónde vas?, solo quiero que pruebes mi agilidad…y lo que se interponga, tendrá la forma, que yo disponga.” Ellos llegaron a reversionar el rock and roll con sus habilidades.

Antes de que termine la música, el Asesino del Autocine también cayó al Amparo, con sus escalados y caminantes punteos, con aquella melodía que deseas que no tenga fin. Hubo un gran momento cuando se generó el puente instrumental hacia el siniestro suspiro del final. El festival amagó terminar con la interpelante Trabajando para el Capital, donde la melancolía y la incertidumbre de los garrones comunes a todos fueron repasados de la manera más Camionera posible, cantando una canción que te cure el corazón.

El tiempo alcanzó para mostrar el lado más rutero del Camión con Subete a mi Cama, finalizando el Burzacazo de la mejor manera posible. Con dos músicos que viajaron hacia los años dorados del blues y el rockandroll, los trajeron a nuestro tiempo y lo combinaron con la impronta argentina, el bello lunfardo chamuyero de las calles porteñas y las ganas de pasarla bien.

Santiago Luis cumple con la obligación de sostener la difícil estructura de Camionero ya que esta banda no cuenta con graves. No es su única cualidad, ya que la garra que le pone a la hora de salir de los lugares comunes del rock clásico y aprovechar todas las posibilidades que le ofrece la bata, aporta un capital artístico enorme en la composición de los temas. Ni hablar de los coros a dúo. Es un batero al que hay prestarle especial atención.

A la hora de analizar a Joan Manuel Pardo, vemos que es un guitarrista formado, capaz de recorrer varios espectros del rock and roll original y traducirlo a un formato pesado, estilo Royal Blood para que tengan una referencia. La fusión de elementos atemporales, la predisposición a maniobras instrumentales solo vistas en vivo, el carácter imponente de su relato cantado, lo hacen un musico completo.

¿Se quedaron manijas?, no se preocupen. El Camión estaciona en la próxima Fiesta Siniestra junto a Los Gladiolos, Coxis y Revolver en El Emergente de Almagro, este sábado 22/10 a las 23:30hs. También van a estar presentándose en el Espacio Cultural Laberinto el 28/10 junto a Winona Riders y Alejandro Cares (con los Magos Farciar). ¡Les sugiero consultar las redes de la banda!

Y para finalizar, aquí abajo estará Club Camionero completo para que lo disfruten.

Agradecimientos a Romina Díaz por la invitación, Pol Cortés y Lucas Zunino de Jhon Mutante por la predisposición, Aldana Cilifrese por la orientación audiovisual y a las fotógrafas presentes, Vero Astudilla y Ámbar Violeta por exponer sus trabajos en el mural. Aquí les subo varios.













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