¡Frenético regreso!: Ontas en Club Gregón

La noche de Almagro siempre sorprende, los regresos también. El viernes 5 de agosto hubo otra edición de los Ciclos Ray en Gregón Club, circuito que mezcla bandas de estilos dispares para ver que sucede cuando se juntan. Formaron parte de este experimento Flores, Guias de Viaje y el poderoso cierre de Ontas.

El trío está conformado por Hernán en guitarra y voz, Germán en la bata y Andrés en el bajo. Definir el estilo nos deja con un paradigma enorme, ya que fusionan parte del noise y parte del stoner desértico, creando un sonido que se caracteriza por ser potente, atrevido y de libre albedrío en el campo alternativo. Volvieron luego de la cuarentena y Underdogs te cuenta cómo les fue.

La batería arranca a ser golpeada con todo, para luego darle lugar a las distorsionadas cuerdas graves, Batrap marcó el inicio de un frenético display de magia instrumental. Poco a poco el aura poguera comienza a consumir el recinto de Almagro y a los presentes, sabían que no estaban ante una banda convencional. Y agarrate fuerte que recién salimos…


Andrés nos muestra que la tranquilidad del bajista es un mito a deconstruir cuando arranca Neanmental, dejando al rojo vivo el sitio, la expresión corporal es una gran forma de generar agite y el músico de lentes lo tiene presente. Encontramos que los efectos de guitarra utilizados en esta versión, le dieron un toque más oscuro al tema, potenciado por el aura envolvente del sonido Ontas.

Una de las canciones más experimentales es Superskinny, que no se queda flaca ni a palo. Tengamos en cuenta que el noise parte del uso de recursos electrónicos, tales como pedales sintetizadores o algún que otro efecto. La precisa distribución del ruido, sumada a las libertades que da el escenario, nos muestra el potencial que tienen para viajar a través del multiverso musical.

Lo particular de la Arabig Songa que sonó en Gregón, es que la tocaron más rápido de lo normal, Germán le da velocidad a la bata y junto a sus compañeros, convierten una de las canciones más “tranquis” de Humaneidad 2030, en una de las más potentes que sonaron esa noche. Hernán improvisó con la viola sobre las flasheras estructuras de Andrés. Un lindo viajecito.

Unas crípticas líneas de guitarra nos anuncian que es el turno de Miseriacordia, momento donde los presentes arrancaron a gritar “Ontas!, Ontas!” desde sus mesas, agitando los brazos en el aire, haciéndole saber al trío que volvieron en el momento justo y de la mejor manera. También apreciamos que el batero sabe regularse cuando es necesario.


Manson se caracteriza por ir hacia el lado más stoner de la banda, al estilo de Kyuss, con vocalizaciones llenas de furia y un riff con headbanging asegurado, difícilmente te quedes en tu lugar si lo escuchás, imagínate al tocarlo en frente de un Gregón que corrió las sillas para arrancar a saltar. Sonrisas cómplices entre los tres, era momento de explotar.

El gran final vino de la mano de Lo igual de lo mismo, donde ya estaban desatados. Andrés se plantaba frente a Germán como si ambos se contagiaran del instrumento del otro, mientras veíamos a Hernán darlo todo. Los tres eran conscientes de la marca que dejaron, a tal punto que al grito de “una más”, nos dejaron una tremenda zapada antes de despedirse.

Germán, el desenfreno característico de un percusionista stoner y el atributo metódico de un batero noise, juntos en uno sólo. Se requiere una gran concentración y fortaleza mental para no dejarse llevar tanto por las cuerdas, en especial cuando tenés un rol central a la hora de construir el potente sonido de la banda. La libertad sonora viene con una responsabilidad enorme que él puede asumir sin problemas.

Otra gran fortaleza de Ontas es el lugar central que ocupa el bajo en la mayoría de sus canciones. Andrés rompe con el rol tradicional y junto con su eléctrica carga, nos regala varios de los mejores riffs y slaps de la escena, al mismo tiempo que le otorga cierto carácter desestructurado a las melodías, cosa que suma a la originalidad de la formación. Ni hablar del buen uso de efectos.

Aquellas graves vocalizaciones que arremeten con tanta fuerza son el laburo de Hernán, quien también parece venir de una influencia previa al stoner, la psicodelia. ¿Por qué afirmamos esto?, si bien sus aportes en la guitarra van para los géneros discutidos, el decide ir más allá en la construcción del sonido, denotando una amplia formación musical que se notó en varias melodías que nos trajo.

Creemos que un video nos ayudaría a mostrar más sobre lo sucedido en este Ciclo Ray, por lo que ya estamos trabajando en eso. Por el momento, les dejamos con Humaneidad 2030, el primer disco de estudio de Ontas. También les invitamos a seguirles en Instagram y Youtube.


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