25 de febrero, Wilde.
La gente se aglomeraba en las afueras de Zadar Club, recinto cultural sureño. La noche era del agite, las casacas negras te lo hacían saber. Grado 17 presentaba su primer disco “Algo para mí” y Underdogs estuvo presente. Bienvenidos a la primera parte de Luna de Avellaneda, donde te ladramos sobre la banda que arrancó la velada: Misil 79.
El trío está formado por Carlino De Marinis en el bajo y la voz principal, Gabriel Leyes en la guitarra y coros y Adrián Escobar en la batería. Se pueden apreciar diversas influencias del estilo de Cadena Perpetua, Attaque y la corriente más poguera de Ramones.
A medida que se llenaba el lugar, el telón comenzó a abrirse
a las 23:10, fue cuando los tres músicos del sur arrancaban a tocar “Asquerosa Corrupción”.
El clima punk rockero se sentía a medida que iban sonando los primeros acordes
de la noche. Aquella notable coordinación entre Gabriel y Carlino es el primer
punto fuerte que se encontró en la banda.
En una formación de una sola guitarra, el talento del violero debe anteponerse ante la falta de otro apoyo de seis cuerdas. Leyes es esa clase de guitarrista virtuoso y lo demostró en “Que más”. El que quiera ir a chequear la evidencia por su cuenta, en este IG Live está disponible.
También tenemos que destacar el laburo de De Marinis, cuyo
uso del bajo se destaca en varias líneas instrumentales a lo largo del setlist,
como por ejemplo, las de “No me dejes morir”. Lo copado de las letras de Misil
es que van directo y al hueso, como le gusta al perro. En este caso, acá
tenemos una combinación de nostalgia con garrón sentimental muy bien
interpretada.
“Esta es una canción que escribió el baterista, se llama Triste Recuerdo” fueron las palabras de Carlino antes que saltara la faceta más Ramona de la banda, con esos coros doble que refuerzan los versos más dolorosos del tema. Va a las chapas, es muy poguero… ¿Quién te dijo que un tema bajón tiene que ir despacio?, otro punto clave de los 79: el romper con las estructuras establecidas.
“Nos oye el viento” continua con aquellas interesantes líneas
de graves, mientras que las transiciones de la guitarra alternan entre los
distintos climas que maneja esta canción. Aquellos golpes de Escobar se
sintieron en todo Zadar. Quizá fue su enérgica forma de tocar, lo le transmitió
el poder del agite al alegre chabón que no paraba de tener la mano arriba
mientras Misil explotaba el escenario.
Un temazo del trío punk rockero es “Escapar”. Habla de “tener pensamientos extraños” según De Marinis. Por lo que se pudo analizar esa noche, aparte del tremendo solo de Leyes y su buena utilización de los pedales, esa lucha de un hombre buscando la esperanza se transmite muy bien gracias a la interpretación vocal de Carlino.
“Pensar que estuvo bien, y pensar que estuvo mal, si lo
ignoras dolerá, me cansé ya de esperar” es el estribillo de “Pensar”, tema que
estalló en Zadar. Con frases como “El ayer no volverá, lo escuchaste alguna vez”,
nos damos cuenta de que es una lección de vida hecha canción.
Es increíble, como Misil 79 logra interpretar musicalmente varios sentimientos en su repertorio, en “Ángel sin Alas”, nos encontramos con un momento emotivo que por suerte pudimos registrar aquí abajo. Canción dedicada a “aquellas personas que se van hacia algún lugar”.
La influencia punk rockera de la banda se puso en total evidencia gracias a dos sucesos claves del recital. Primero, el trío tocó “Piedra en un Zapato”, donde vimos parte de lo cebado que puede llegar a ser Adrián en la bata, como si hubiera aprendido del mismísimo Tommy Ramone. Hablando de los Ramones, “I Don’t Care” también fue interpretado por los 79, justo después. Como para volarte la cabeza.
“¿Cuál será el momento para descartar los problemas?” es lo
que se preguntan los Misil en “Épocas”, donde aquellos cortes de bajo guían cada
paso de Leyes y Escobar en un despliegue de coordinación tremendo. Luego, el público
pasó a ser “Hipnotizado” gracias a la canción que tiño Zadar de CBGB en sus mejores
épocas, donde se destacó el buen uso de los tonos graves que lograron este
clima.
Y ya acercándonos al final del setlist, la artillería pesada fue desplegada. “Sin vos” puso a prueba la velocidad y capacidad de reacción del trío, ya que es una de las canciones más cebadas que tienen. Con doce temas atrás, tocaron como si recién se abriera el telón. Hay que tener aguante para llevar una lista tan vertiginosa sin problemas y eso es lo que le sobra a esta banda.
El Misil terminó de estallar en Wilde cuando lo tiraron desde su “Aeroplano”. Loco, esa intro tan picante decorada con el bajo de Carlino preparó la detonación que encontramos cuando los tres enloquecieron y explotaron todo el lugar. Una bata a las chapas, coros poderosos, acordes de viola desenfrenados… A esto le llamo cerrar una lista.
No sé si quedaron claros los puntos fuertes de la banda,
pero este es el momento de repasarlos:
Respecto a la voz y el bajo, encontramos que Carlino De
Marinis utiliza estilos de vocalización graves y sabe interpretar con sus
gestos de cabeza y habilidades artísticas las distintas letras que canta en vivo.
Sabe manejar los climas sentimentales y no es un bajista convencional, ya que
si bien cumple el rol de marcar la estructura de Misil, no se encierra en
acordes simples y decide ir más allá en sus cuerdas, creando un estilo propio.
Adrián Escobar puede regular su velocidad y es consciente de cuando debe ir a fondo. Entiende que los platillos son vitales a la hora de aportar a la atmosfera de cada canción, como en las introducciones o los breaks. Un buen batero de punk rock sabe cuando frenar y cuando pisar el acelerador, bien, acá tenemos uno que sabe viajar de un extremo a otro sin problemas, recorriendo todo el camino necesario para ello.
La experiencia de un guitarrista como Gabriel Leyes se nota a la hora de dejarlo todo en el escenario. Reiterando lo dicho, tenés que tener un arsenal de habilidades importante para ser primera y segunda guitarra al mismo tiempo. Sus solos, sus punteos en momentos clave, sus aportes desde los coros que refuerzan los versos fuertes. Él es de aquellos músicos versátiles cuyo despliegue de talento se queda para siempre en tus oídos.
Desde Underdogs, creemos que Misil 79 reventó Zadar y posiblemente siga estrellándose en varios lugares pronto. El que quiera escuchar una buena formación de punk rock basada en las raíces del género, les vamos a dejar ahí abajo el Loco Vivo. Esperamos volver a cruzarlos pronto…
Y estén atentos, porque…
¡Luna de Avellaneda continuará en la segunda parte con Grado
17!
Comentarios
Publicar un comentario