3 de diciembre. El Emergente, Almagro.
“Entre Foolanas, Enfermas y Mutantes” es una reseña canina
que va en tres partes, donde intentaremos develar el resultado de este
experimento músico-alquimista.
Tres son las bandas que tocaron esa fecha. Formaciones
dispares entre sí, pero que lograron un espectáculo único fusionando sus características
y combinándolas en una noche memorable. La primera parte va a cargo de las
Foo.
El trío de rock alternativo se compone de la siguiente manera:
Maira es la cantante y guitarrista, mientras que Romina se encarga del bajo y
los coros, la batería corre por cuenta de Aldana y debo destacar algo curioso que
se notó en el repertorio, las tres músicas vienen de corrientes musicales
distintas que convergen en un estilo único, fuera del canon establecido.
La prueba de este argumento comenzó a las 00:03, con “Círculo
Vicioso”, una canción que si bien podría entrar en el grunge, porta ciertos
elementos del garage rock y líneas de bajo interesantes que podrían ir en un
blues. Si alguna vez te dijiste “necesito cambiar mi aire, necesito correr”,
este tema podría ir con vos.
Luego de agradecer al staff, la banda continua con “Everyday”, donde Maira utiliza esa vocalización progresiva que termina desembocando en ese explosivo final, acompañada por las cuerdas y coros de Romina, quien también se suma a ese frenesí ascendente, aumentando su velocidad sin perder precisión. Aldana arranca a castigar esos bombos y platillos, contagiándose de sus compañeras y su público, pero aún no desató toda su furia…
Una de las influencias del trío en lo musical es Hole, por
lo que les rindieron homenaje con “Miss World”, donde existió esa sinergia
coral entre la bajista y la guitarrista, en aquellos estribillos potenciados
por el buen uso de los pedales. Una interpretación un poco más distorsionada
que la versión de Courtney y compañía, dándole el característico toque foolano.
Algo que se destaca de “Resilencia” es la letra. Sin embargo, en esta versión en vivo, no se te ocurra acercarte a Maira, que no le tiene miedo a interpretar esa bronca ascendente de la canción pasando de tonos bajos a armonías altas a medida avanza el tema. El escenario se llena de humo mientras que Aldana lo disipa con sus palillos, para ella, pasar del ride y el crash a los tom en cuestión de milisegundos no es terreno ajeno. ¿Cuántos estilos viene haciendo Romina ya?, acá se mete de lleno al grunge.
“Una pregunta, para los que ya nos conocen, ¿Ustedes se
acuerdan de que antes éramos cuatro?” dijo la cantante, antes de regalarnos un
momento nostálgico. Camila, ex guitarrista de las Foo, se sumó a “Sin Fluir”.
Esto liberaría a Maira y la tendría saltando por el escenario como en los
viejos días. Creemos que "se pudrió" es una expresión válida en este punto, donde
la performance y los breaks del tema sumergieron en el headbanging a todo el
Emergente, incluida a la batera.
No fue la única invitada. Sale Camila, entra Gabriel Nilson de Antena Colectiva. La intro de “Hoy Renuncio” lo encontraba balanceándose a su ritmo, hasta que la rompió cantando a duo con la Foo de las seis cuerdas. “Amor eterno a Foolanas” dijo antes de retirarse, dándole paso a la violinista Yamila Ghio. Bien, la épica versión de “Make Me Wanna Die” de The Pretty Reckless es algo que deberían apreciar por su cuenta:
Volviendo al tridente, Romina y Maira hicieron viajar a sus cuerdas desde el rock clásico hasta el surfer rock cuando llegó el turno de “Frivolidad”, una crítica a la gente metida con un mensaje claro: “Terminemos de juzgar”. En Underdogs aún nos preguntamos cómo acá no se le partió un palillo a la carismática baterista, quien sonreía mientras desplegaba todo su arsenal, un espectáculo.
El último invitado de la fecha sería Nehuen Tronconi de 21
Gramos. El cantante aprovechó y sacó el micrófono de su atril mientras el
escenario se tiño de verde para “I Wanna be Your Slave” de Maneskin. Esta
versión fue un poco más rápida que la original, lo que dejó en claro que las Foo
no le tienen miedo a ir más allá de lo tradicional. Tremendo cover.
El repertorio del tridente culminaría con “Huellas de barro en el arcoíris”, contando con tremenda intro de bajo. Resumiendo la historia del tema, esto va dedicado a Pedro González González, escritor español fanático del grunge, de las Foo y autor del libro “Erase una vez en Seattle”, el que contará con una segunda parte titulada como esta canción.
En cuanto a las apreciaciones, Foolanas no hace grunge. No
podés encasillar a una banda tan versátil en un solo estilo. Las podés
encontrar tocando tanto en un CBGB como en un bar de crucero y van a seguir sonando
como si pertenecieran a esos sitios tan dispares. Recorriendo distintos estilos,
añadiéndoles su toque.
Maira es una vocalista progresiva, no va de 0 a 100 en un segundo, si no que disfruta del recorrido tonal y armónico a medida que va impregnándose de cada una de las letras, manejando muy bien los climas tanto en su voz como en la guitarra. Romina es una de las bajistas más versátiles que podés escuchar, su velocidad y control de los graves le permite recurrir a un gran abanico de posibilidades en lo que respecta a riffs y líneas puntuales. Aldana parece poseída al momento de subirse al escenario, es una combinación de potencia, talento, show y desenfreno que no parece tener límite, cebando al público, a sus compañeras y a todo aquel que la vea rompiendo todo como si se tratara de una Mujer Maravilla en el escenario.
Tenemos elementos de la primera etapa de Blondie, Hole, Babes in Toyland y Deap Vally en la misma banda, quedándonos muy cortos en la comparación. Los invitados, el repertorio, sus letras directas y concisas… Ir a ver a Foolanas es dejar de lado todo lo convencional para regalarte una experiencia inolvidable en cuanto a pluralidad musical cómo en performance e interpretación lírica.
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